By Angélica Kroon, CEO de KROONABLE

Hace algunos años trabajé en la Delegación de la Unión Europea en el Perú. Hice una investigación en el marco del Programa Euro Eco Trade, que tenía como objetivo promover las exportaciones de productos ecológicos de Perú a la Unión Europea. Mi investigación se centró en la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en cinco cadenas de valor en Perú: plátano/banano, mango, quinua, amaranto y castaña. De todos los sectores, el del “banano orgánico” fue el más exitoso en términos de RSE.

El Perú ya se había convertido en uno de los mayores exportadores de banano orgánico en el mundo en un período de 10 a 15 años. Actualmente el sector del “banano orgánico” en el Perú cuenta con más de 7.000 hectáreas, alrededor de 6.500 productores y más de 30.000 familias que se benefician a través de un empleo directo e indirecto. El sector ha registrado un crecimiento promedio de 23% anual durante los últimos ocho años.

¿Cómo el Perú pudo lograr esto?

Todo comenzó con un programa del gobierno, entre los años 1998 a 1999, para promover el cultivo de “banano orgánico” en las regiones costeras del norte de Perú: Piura y Tumbes. Fue elaborado y ejecutado por el Ministerio de Agricultura a través del gobierno regional de Piura. Contó con el apoyo banano-checkinde INIBAP (Red Internacional para el Mejoramiento del Banano y el Plátano) y de la transnacional Dole. Se convenció a las empresas para invertir y así lograr, exportar “banano orgánico” certificado. Otro desarrollo importante fue la introducción de la certificación de Comercio Justo por la empresa: Grupo Hualtaco (fundado por la ONG Solidaridad y el importador holandés Agrofair). Esto promovió la agrupación de pequeños agricultores bananeros en asociaciones, cooperativas e incluso centrales bananeras. A largo plazo y con el apoyo de las organizaciones internacionales, esto llevó a una mayor independencia y más ingresos para los bananeros.

Las exportaciones de “bananos orgánicos” y de comercio justo, resultaron exitosas por varias razones. En primer lugar, el Perú no es competitivo en las exportaciones de “banano convencional” en comparación con sus vecinos latinoamericanos. En segundo lugar, la demanda de productos frescos orgánicos y de comercio justo, estaba creciendo especialmente en los Estados Unidos y Europa. En tercer lugar, Piura y específicamente Sullana (donde se cobanano-article-checkinncentra el 80% de la producción de “banano orgánico”), tiene un excelente clima tropical seco, para el crecimiento de los plátanos orgánicos. En el vecino Ecuador, las plantaciones de plátanos fueron afectadas por el hongo Negro Sigoteka, debido a su clima húmedo. Esto hace que en Ecuador, el cultivo orgánico sea difícil y una ventaja para el sector de “banano orgánico” de Perú.

No todo es positivo para Perú, desafortunadamente es vulnerable a los efectos del cambio climático. Como recientemente fue demostrado por las inundaciones en varias regiones del país, el sector del banano orgánico también ha sido seriamente afectado.Por lo tanto, es muy importante mantener la focalización en las buenas prácticas sostenibles, estrategias innovadoras y proactivas (algo que ya hizo el sector en sus inicios) y medidas preventivas frente a las consecuencias del cambio climático. Así se mantendrá el éxito del sector del banano orgánico, como un sector de producción sostenible y consolidado.

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